LA IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN EN DERECHOS HUMANOS
Los derechos humanos son valores y facultades inalienables (no se pueden transferir o enajenar) que toda persona tiene por su condición de ser humano y que le permiten desarrollarse en la vida con dignidad. Pertenecen a todos los hombres y mujeres, los niños y las niñas sin distinción alguna. Es obligación del Estado respetarlos y hacerlos cumplir, porque la persona humana, con su conjunto de derechos, es el origen y fin de su actividad. A lo largo de la historia, estos derechos han sido conocidos con diferentes nombres como “libertades fundamentales”, “derechos sociales”, “libertades públicas”, “derechos fundamentales; siendo la acepción más difundida tanto a nivel nacional como internacional y la de más fácil comprensión: “derechos humanos”.
Poseen además la característica de ser Universales, Interdependientes e Indivisibles. Han sido clasificados en derechos civiles y políticos; económicos sociales y culturales; y de interés difuso. Además, de primera, segunda y tercera generación; y recientemente de cuarta generación. Tal clasificación, que es de carácter histórico y pedagógico, pretende establecer que los derechos humanos han sido un logro y conquista a nivel histórico.
Estos derechos se encuentran plasmados y desarrollados en normas jurídicas tanto nacionales como internacionales, que establecen procedimientos para protegerlos y ayudar a ejercitarlos de mejor manera. La Constitución de la República, norma jurídica en la que se reconoce los principales derechos llamados “fundamentales” constituye solo el mínimo de ellos. Es el Derecho interno en su conjunto y especialmente el Derecho Internacional de los Derechos Humanos, que incluye: Declaraciones, Pactos, Tratados, Estatutos, Protocolos, Reglamentos y hasta Resoluciones de Organizaciones y Organismos Internacionales; lo que constituye los derechos reconocidos a favor de las personas y el marco por el cual debe regirse todas las actuaciones de los funcionarios públicos y del aparato estatal en su totalidad.
Cuando el Estado viola su obligación de reconocer y garantizar los derechos y libertades fundamentales o un funcionario público o de autoridad comete actos que van en contra de los derechos humanos de las personas: como un asesinato, malos tratos, omisión de actuación, una detención arbitraria; está cometiendo además de un delito, una violación a derechos humanos, porque por su misma característica de funcionario del Estado, está especialmente obligado a respetar estos derechos. A diferencia de cuando estos mismos actos son cometidos por una persona particular, se configura un delito, tipificado y sancionado por las leyes penales.
El poder político conferido a los entes públicos tiene por finalidad la protección de los derechos de las personas. Dentro de estos derechos que tienen las personas están: recibir o tener acceso a bienes o servicios públicos indispensables, como vivienda digna, salud, educación, alimentación, trabajo; todo con igualdad de oportunidades y en condiciones equitativas. Estas son condiciones necesarias para realizarnos como personas humanas y vivir con dignidad.
Pero no basta simplemente que un funcionario no violente los derechos, sino que está en la obligación de protegerlos, promoverlos y tratar de prevenir su violación, es decir, hacerlos valer siempre. Si no lo hace, existe una omisión de sus atribuciones, lo que también constituye una violación a derechos humanos.
El conocer todos estos aspectos es un derecho.
Según la UNESCO, la educación relativa a los derechos humanos es parte integral del derecho a la educación y cada vez obtiene mayor reconocimiento en tanto derecho humano en sí misma. En ese sentido, el 10 de diciembre de 2004, la Asamblea General de Naciones Unidas proclamó el Programa Mundial para la educación en derechos humanos, para fomentar la ejecución de programas de educación en materia de derechos humanos en todos los ámbitos.
El conocimiento de los derechos y las libertades fundamentales está considerado como un instrumento fundamental para asegurar el respeto de los derechos de todas las personas, ya que reduce los casos de violaciones a los derechos humanos o en caso de configurarse, ayuda a conocer los mecanismos para hacerlos valer y exigirlos frente a las instituciones públicas.
Lic. Miguel Antonio Guevara Quintanilla
Profesor Universitario y Capacitador de la ECJ
SOCIODRAMA
A continuación se muestran fotografías del Curso Básico en Derechos Fundamentales, impartido por el Licenciado Miguel Antonio Guevara Quintanilla, en San Miguel, como parte de la planificación de la Escuela de Capacitación Judicial. Los asistentes participaron en un sociodrama sobre las principales violaciones a derechos humanos en nuestro país. Las conclusiones finales indicaron, que las principales violaciones de los derechos humanos en nuestro país, se dan, respecto de los derechos de acceso a la justicia, acceso a la salud y a un medio ambiente sano.
